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jueves, 1 de abril de 2010

Permacultura, "Una vía para alcanzar la sostenibilidad ecológica del planeta".

La Permacultura es un sistema de diseño para la creación de asentamientos humanos sostenibles. El objetivo es crear sistemas que sean ecológicamente sanos y económicamente viables, que produzcan lo necesario para satisfacer sus propias necesidades, que no exploten sus propios recursos o los contaminen y que por tanto sean sostenibles a largo plazo. La permacultura utiliza las cualidades inherentes de las plantas y los animales, junto con las características naturales de los diferentes entornos y estructuras para producir un sistema de apoyo a la vida, en la ciudad y en el campo, y en el menor espacio posible.

La base de la permacultura es la observación de los ecosistemas naturales, junto con la sabiduría ancestral de los pueblos primitivos y el conocimiento científico. Aunque se basa en modelos ecológicos, la permacultura crea una ecología cultivada, que se diseña para producir más alimentos que los que encontramos en la naturaleza.

La Permacultura aprovecha todos los recursos, y aúna la mayor cantidad de funciones en cada elemento del paisaje y la mayor cantidad de elementos que sean posibles en cada espacio vertical y horizontal. El exceso o desecho producido por plantas, animales y actividades humanas es utilizado para beneficiar otras partes del sistema. Las plantaciones se diseñan de manera que aprovechen bien el agua y el sol y que bloqueen el viento. Se utilizan asociaciones particulares de árboles, arbustos y plantas rastreras que se nutren y protegen mutuamente. Se construyen espejos de agua y otros elementos para aprovechar la gran diversidad de actividad biológica en la interacción de los ecosistemas.

La implementación de un diseño de Permacultura requiere flexibilidad y una apropiada secuencia para que puedan realizarse cambios en la medida que la observación y la experiencia lo requieran. Crear un ambiente en Permacultura es un proceso largo y gradual, se utilizan técnicas y principios de la ecología, tecnología apropiadas, agricultura sustentable y la sabiduría de los pueblos ancestrales, aunque está basada principalmente en la observación directa de la naturaleza del lugar. Pero la Permacultura no sólo trata sobre cultivos, es también una forma de vida. Contiene principios éticos como cuidar la gente o compartir recursos. No trata sólo de obtener alimentos, sino de que las personas trabajen juntas y cuiden unas de otras. Se puede aplicar la Permacultura a todos lo aspectos de la vida humana.

Un poco de historia
La permacultura fue desarrollada en los años 70 por los australianos Bill Mollison y David Holmgren, como una respuesta a los problemas de contaminación del suelo, del agua y del aire, consecuencia de los sistemas agrícolas e industriales existentes. Recogieron antiguos saberes y prácticas y los mezclaron con el conocimiento moderno de las plantas, los animales y los sistemas sociales, añadieron algunas ideas de su propia cosecha... y nació la Permacultura.
Aunque muchas cosas de la permacultura eran conocidas, lo importante y diferente era el modelo general que se había creado. A diferencia de otros sistemas modernos de agricultura, la permacultura se apoyaba completamente en la ecología. El resultado fue una nueva forma de apoyar y enriquecer la vida sin la degradación ambiental y social de nuestros sistemas.

Resumen de las principales características de la permacultura
• es un sistema para crear asentamientos humanos sostenibles, integrando diseño y ecología
• es una síntesis del saber tradicional y la ciencia moderna, aplicable en el mundo rural y urbano
• se sirve de los sistemas naturales como un modelo a imitar y trabaja con la naturaleza para diseñar entornos sostenibles que produzcan lo necesario para satisfacer las necesidades humanas básicas, así como las infraestructuras sociales y económicas requeridas
• nos anima a tomar consciencia de las soluciones a muchos problemas con que nos hemos de enfrentar, localmente y globalmente

Principios de diseño de la Permacultura
• Planificación eficiente de la energía, por altura, por zonas y sectores, donde se ubiquen las plantas, los animales y las estructuras
o Planificación por zonas: la colocación de los elementos en los distintos lugares depende de la importancia, prioridades y número de veces que se visitan
o Planificación en altura: tener en cuenta el perfil del lugar, las diferentes elevaciones, para decidir la colocación de cada elemento. Hay cosas que van de manera natural hacia abajo (el agua...) y otras hacia arriba (el aire caliente...)
o Planificación por sectores: los sectores canalizan energías externas (sol, viento, fuego...) hacia adentro o hacia afuera del sistema
• Múltiples funciones: cada elemento (planta, animal, estructura) ha de ser colocado o utilizado de tal manera que cumpla al menos dos o más funciones diferentes
• Múltiples elementos: cada función (producción de alimentos, captación de agua, protección contra el fuego, etc.) es soportada por diferentes elementos
• Ciclando energía: detener el flujo de nutrientes y energía hacia afuera del sistema y transformalo en algo cíclico
• Recursos biológicos: utilizar plantas y animales siempre que sea posible para hacer los trabajos necesarios ahorrando energía
• Sistemas intensivos a pequeña escala: sacar el mejor rendimiento posible del menor espacio posible y para un uso indefinido.
• Ubicación relativa: para que un componente del diseño funcione correctamente, debemos colocarlo en el lugar adecuado
• Maximizar los bordes: el lugar de encuentro de dos ecosistemas es un tercer ecosistema más complejo que combina y se enriquece de los dos anteriores
• Sucesión natural: podemos planear cuidadosamente la sucesión de plantas y animales para ayudar a que un lugar evolucione hacia un estado estable, obteniendo además beneficios a corto, medio y largo plazo
• Diversidad: no se refiere al número de elementos presentes en un sistema, sino a la cantidad de maneras en las cuales dichos elementos trabajan. Es el número de conexiones funcionales entre elementos
• Patrones: las formas de la naturaleza son las más prácticas, funcionales y eficientes en términos de espacio, materiales, energía y tiempo. Los patrones naturales nos enseñan cómo conseguir más de menos

Principios éticos de la Permacultura
1. Cuidar la Tierra.
Significa cuidar de todas las cosas vivientes y no vivientes: suelos, especies y sus variedades, atmósfera, bosques, microhábitats, animales y aguas. Esto implica la realización de actividades inofensivas y restauradoras, la conservación activa, el uso ético y frugal de los recursos. Todas las acciones emprendidas tienen que ser de tal manera que los ecosistemas queden sustancialmente intactos y capaces de funcionar saludablemente.

El "Cuidar la Tierra" funciona junto con el "Principio de Precaución" y la regla de "Usar sólo lo Necesario".

El Principio de Precaución se refiere a que todas las actividades son ecodestructivas a menos que se demuestre lo contrario.

La regla de usar sólo lo necesario, propone dejar intacto cualquier sistema natural, hasta que, por estricta necesidad, nos veamos forzados a usarlo.

2. Cuidar la Gente.
Estimula la ayuda mutua entre la gente y las comunidades. Las necesidades básicas de alimento, abrigo, educación, trabajo satisfactorio y contacto humano y convivencia se han tenido en cuenta. El cuidado de la gente es importante, ya que a pesar de ser una pequeña parte de los sistemas totales de vida, nosotros hacemos un impacto decisivo en ellos. Si podemos satisfacer de manera simple nuestras necesidades básicas, no necesitamos hacer prácticas destructivas a gran escala contra la tierra.

3. Reparto equitativo de los recursos.
Se trata de la contribución del tiempo, dinero y energía excedentes para lograr los objetivos enfocados al cuidado de la gente y de la tierra. Después de haber cuidado de nuestras necesidades básicas y diseñado nuestros sistemas hacia lo mejor de nuestra habilidad, podemos extender nuestra influencias y energías en ayudar a otros a lograr este enfoque.

Para considerar el reparto equitativo y la necesidad de limitar las necesidades, la población y el consumo, hay que entender dos conceptos importantes, la Capacidad de Carga, y la Huella Ecológica.
El concepto de Capacidad de Carga nos dice que todo ecosistema tiene una aptitud limitada para albergar cualquier especie de planta o animal.

Para investigar los requerimientos de capacidad de carga de una comunidad se mide la Huella Ecológica de esa comunidad: Se calculan las necesidades requeridas y los desechos que hay que absorber, y esto se expresa en términos de superficie de terreno necesario para hacer esa actividad. Si eso no cabe en la superficie que dispone, quiere decir que debe ocuparse terreno de otra comunidad. Ese terreno fuera de los límites se le llama capacidad de carga adquirida (CCA). Se calcula que la mayoría de las áreas metropolitanas requieren una CCA altamente mayor al espacio que ocupan.

Formas en que se puede implementar la ética del cuidado de la tierra en nuestras vidas:• Planificando en pro de la sostenibilidad, pensando las consecuencias de todas las acciones a largo plazo
• Planificando en escala pequeña, con un uso de la energía eficiente e intensivo
• Viendo soluciones en vez de problemas
• Usando todo a su nivel óptimo y reciclando los desperdicios
• Reforestando la tierra y restaurando la fertilidad del suelo
• Utilizando sistemas de baja energía como el sol, viento y agua, y sistemas biológicos (plantas y animales). Estos conservan y generan energía
• Ayudando a la gente para que sea autosuficiente y promocionando la responsabilidad comunitaria

Agricultura Natural
La Agricultura natural es un método de agricultura desarrollado por el japonés Masanobu Fukuoka, que no necesita maquinaria ni productos químicos y muy poco desherbaje. Tampoco es necesario labrar el suelo ni abonarlo. Su método de agricultura requiere menos labor que cualquier otro. No causa contaminación y no necesita combustibles fósiles. En sus plantaciones de arroz de Japón, Fukuoka obtiene rendimientos tan altos como las explotaciones tradicionales más productivas.

Que nadie piense que la agricultura natural significa que la naturaleza cuida de los cultivos mientras uno se sienta a observarla. Hay muchas cosas que hay que saber. Hacer crecer cultivos es una innovación cultural que requiere conocimiento y esfuerzo. La diferencia fundamental es que Fukuoka practica la agricultura cooperando con la naturaleza, en lugar de tratar de mejorarla "conquistándola".

La inspiración de su método natural de agricultura le vino a Fukuoka un día en que pasaba accidentalmente a través de un campo que no había sido cultivado ni utilizado durante muchos años. Allí vio que unas vigorosas plantas de arroz brotaban de entre una maraña de hierba. A partir de entonces dejó de inundar sus campos de arroz. Dejó de sembrar el arroz en primavera y en su lugar lo sembró en otoño, directamente sobre la superficie del campo, en el momento en que naturalmente habría caído sobre el suelo. En vez de labrar el suelo para librarse de las malas hierbas, aprendió a controlarlas mediante una cubierta vegetal más o menos permanente de trébol blanco y un acolchado de paja de trigo y de centeno. Una vez que todo está a favor de sus cultivos, Fukuoka intefiere tan poco como le es posible sobre las comunidades animales y vegetales de sus campos.

En otoño Fukuoka siembra el arroz, el trébol blanco y el cereal de invierno en el mismo campo, y los cubre con una espesa capa de paja de arroz. El centeno o la cebada y el trébol brotan inmediatamente, pero las semillas de arroz permanecen latentes hasta la primavera. El centeno y la cebada se siegan en mayo y se esparcen sobre el campo para que se sequen durante una semana o diez días. Entonces se trillan y se aventan y se meten en sacos para su almacenamiento. Toda la paja se esparce sin triturar sobre los campos como acolchado. Los campos se mantienen inundados durante un corto periodo de tiempo durante las lluvias monzónicas de junio para debilitar el trébol y las malas hierbas, y dar así al arroz la oportunidad de brotar a través de la capa vegetal que cubre el suelo.

Fukuoka acompaña su agricultura natural de una filosofía. Considera que sanar la tierra y purificar el espíritu humano son un mismo proceso. Propone para ello un tipo de vida y agricultura que permita este proceso. Esta filosofía se conoce también como filosofía del No Hacer. Parte de la idea de que en lugar de preguntarse por qué pasaría si se hiciese esto o aquello, los seres humanos nos deberíamos preguntar qué pasaría si no se hiciese. Fukuoka llegó así a la conclusión de que no había necesidad de arar, ni de aplicara abono ni utilizar pesticidas.

Según esto, los 4 principios de la agricultura natural son:
• no laboreo, no arar ni voltear el suelo
• no utilizar abonos químicos, ni compost preparado
• no desherbar mediante cultivo o herbicidas
• no utilizar productos químicos

Para saber más sobre esta interesante filosofía - agricultura, pueden consultarse las obras de Fukuoka publicadas en castellano: La Revolución de una Brizna de Paja y La Senda natural del Cultivo (ver Recursos).

Biblioteca de la Huerta del Cole
Biblioteca EARED.

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